24.5.09

Aspectos grotescos del arte de Bacon

por Mariano Akerman

Conferencia
Universidad de Belgrano, Buenos Aires, Agosto 1999

Bacon: naturaleza y significado de su arte
2009 Centenario del nacimiento del pintor Francis Bacon
Ciclo SER y NO SER, conferencia 2

Cuestionario
1. ¿Cuáles son los rasgos grotescos del arte de Bacon? 2. ¿Qué tipo de fuentes inspiran la imaginería baconiana? 3. ¿Qué caracteriza al modo de trabajo del artista? 4. ¿Cómo exhibe su obra? 5. ¿Qué motivos desarrolla en su pintura? ¿Qué tienen en común? 6. ¿De qué tipo de ideas y asociaciones se nutre la imaginería visual y verbal del artista? 7. En su caso, ¿persigue la forma a la función? ¿Por qué?

Contenido
Algunos aspectos grotescos de la imaginería de Francis Bacon
La forma persigue a la función
SER y NO SER
Recursos bibliográficos y digitales
Imágenes
Acerca del presente trabajo
Advertencia legal

Algunos aspectos grotescos de la imaginería de Francis Bacon

1. Francis Bacon, Estudio del cuerpo humano según Muybridge, 1988
Tony Shafrazi Gallery, Nueva York

Francis Bacon (Dublín 1909-Madrid 1992) es uno de los pintores británicos figurativos más respetados del siglo XX. Su arte es arte original e inquietante. Traduce una visión del mundo en imágenes de sensualidad y brutalidad.[1] Fiel reflejo de sus instintos, el arte de Bacon es esencialmente sugestivo. Bacon no cuenta, sugiere.

2. Bacon, Fragmento de una crucifixión, óleo y algodón, 1950
Stedelijk Van Abbenmuseum, Eindhoven

Nace en la Irlanda revolucionaria en el seno de una familia inglesa. Su infancia es dura. La relación con sus padres es difícil. La poca educación que Bacon recibe es intermitente y casi nula. Su adolescencia es turbulenta. Es expulsado de su casa a la edad de dieciséis años. Deambula por las calles de Londres. Hace de todo un poco. En 1927 viaja a Berlín y luego a París. En 1929 visita la Galería Rosenberg y es sorprendido por las figuras polimorfas del Picasso surrealista. Lo impacta su poder. Desde entonces admira a Picasso incondicionalmente y decide ser pintor.

De vuelta en Londres trabaja como decorador de interiores y diseñador de muebles y tapices. Comienza a pintar desde 1929. Exigente consigo destruye la mayor parte de su producción temprana.

3. "El look 1930 en decoración británica"
Artículo dedicado a los diseños de Francis Bacon
Studio, vol. 100, 1930, pp. 140-41.

En 1944, uno de los más devastadores años de la Segunda Guerra Mundial, Bacon pinta Tres estudios para figuras al pie de una crucifixión.

4. Bacon, Tres estudios para figuras al pie de una crucifixión, 1944
Tate Gallery, Londres

Los tres seres remotamente antropomórficos de su tríptico permiten que Bacon establezca toda una reputación: se lo considera desde entonces un pintor figurativo original pero también un despiadado cronista de la condición humana. Su obra sorprende a los visitantes de la Galería Lefebvre, quienes salen perplejos de la muestra. Sus Estudios poseen varias de las características que tipifican luego buena parte de su obra: tensión, vaguedad, fuerza, deformación, ambigüedad, sugestión de lo monstruoso.

Los Tres estudios evocan a los dibujos de Picasso de fines de los años veinte, donde Bacon detecta sugerida toda “una zona de forma orgánica que se relaciona con la forma humana pero es una completa distorsión de ella.”[2]


5. Pablo Picasso, Personaje, 1927

Con sus Tres estudios para figuras, Bacon pone en evidencia lo carnal, hace hincapié en la boca y subraya el deseo y la incomunicación.

6. Bacon, detalle del panel derecho de Tres estudios para figuras, 1944

El uso del tríptico como formato y la separación física de sus paneles contribuyen a la disyunción narrativa de su obra. Bacon favorece la concisión pictórica porque "en el complicado momento en el que hoy se encuentra la pintura, ni bien hay varias figuras sobre un mismo lienzo, la historia comienza a ser elaborada. Y ni bien la historia es elaborada, el tedio se instala: la historia habla más fuerte que la pintura."[3]

Artista esencialmente figurativo, Bacon cultiva un existencialismo no convencional, extraño y desconcertante. Pero es el suyo también uno lúcido, sugerente y evocativo: a él le gustaría que sus lienzos se vieran como si por ellos hubiesen pasado la presencia humana y los eventos del pasado, dejando su huella como el caracol que deja su baba.[4]

Bacon junta imágenes y reproducciones que toma de periódicos y revistas. A veces las arranca de los libros. Entre sus favoritas se hallan varias ilustraciones de un manual médico sobre la patología de la boca.[5] El pintor dice que son “preciosas.”[6]

Posee también numerosas fotografías de sus amigos, animales salvajes, accidentes automovilísticos y catástrofes, deportistas varios, corridas, arengas públicas, dictadores en general y jerarcas nazis en particular.[7]


7. Sam Hunter, fotografia de recortes varios sobre el suelo del taller de Bacon, Londres 1950

El material visual se amontona y cubre el piso de su taller formando una especie de orden caótico o caos ordenado.[8] Pero con el material que recorta y combina a su antojo, Bacon es muy selectivo. Suele pegarlo sobre cartón y luego lo modifica, agregando sus propias marcas y alguna que otra observación por escrito.

Aparentemente usa las paredes del estudio como paletas.[9] Pinta al óleo sobre el lado rugoso del lienzo y, ambivalente, se refiere al mismo como “el lado incorrecto.”[10] Mezcla el óleo con polvo y arena con el fin de obtener texturas idénticas a las de un rinoceronte.[11] No exento de picardía, Bacon explica que la piel de ese paquidermo lo ayudaría a pensar en la textura de la piel humana.[12]


8. Bacon, Tríptico 1974-77, exhibido en Christie's, Londres, 2008. Foto Macdiarmid-Getty

Sus cuadros son siempre exhibidos con imponentes marcos dorados a la hoja. Las pinturas se hallan además cubiertas por planchas de pérspex, material transparente similar al acrílico pero mucho más liviano y con propiedades especulares.[13] Es imposible contemplar un cuadro frontalmente sin encontrarse reflejado en el mismo.

Volviendo a las fuentes de inspiración, se puede decir que Bacon es impulsivo pero sabe muy bien a donde apunta. Son intereses suyos el instinto, el sexo y la violencia. También lo son el juego de la vida, la soledad y la seducción.

Autodidacta, Bacon es un gran entendido en arte y literatura. Conoce la obra de Cimabue, Matías Grünewald, Miguel Ángel, Rembrandt, Velázquez, Ingres, Degas, Rodin y Van Gogh. Admira a Picasso. Está al tanto de los escritos de Esquilo, William Shakespeare, Charles Baudelaire, Lewis Carroll, Marcel Proust, Friedrich Nietzsche, Sigmund Freud, T.S. Eliot, Jean Cocteau y Federico García Lorca.

Halla inspiración en sus imágenes pero las trasciende ni bien las combina, mezcla y transforma en función de sus objetivos personales.

Le interesa a Bacon también la locomoción. Se siente atraído por los estudios del cuerpo humano en movimiento realizados por Eadweard Muybridge a fines del siglo XIX.[14] Tiene una predilección por sus series de crono-fotografías con atletas luchando a la manera greco-romana, cuerpo a cuerpo y a calzón quitado. En varias de sus obras Bacon transforma la traba de los luchadores de Muybridge en un abrazo sexual.

9. Bacon, Dos figuras, 1953. Colección privada. Pintura exhibida sólo hasta la retrospectiva de Bacon en la Tate Gallery en 1962

10. Documento de trabajo: Eadweard Muybridge, The Human Figure in Motion, 1887. Seis últimas tomas de crono-fotografía titulada "Lucha greco-romana." Página hallada en el taller del pintor.
The Hugh Lane, Dublín


11. Las Figuras de Bacon comparadas con los luchadores de Muybridge

El cine es otra importante fuente de inspiración suya. Bacon admira las películas de Sergei Einsenstein, tanto sus montajes cinemáticos como la famosa escena de la masacre en las Escaleras de Odessa durante la abortiva rebelión rusa de 1905.[15]

12. Bacon, Estudio según el Retrato del Papa Inocencio X de Velázquez, 1953
Des Moines Arts Center, Iowa

En su obra, Bacon combina imágenes de origen muy diverso. Así, el protagonista de su Estudio según el Retrato del Papa Inocencio X de Velázquez tiene una boca en forma de "O" que recuerda a aquella de la nodriza de El Acorazado Potemkin, quien muere gritando y con un balazo en el ojo.


13. Rostros comparados: Inocencio X de Velázquez, el Estudio de Bacon y la nodriza de Eisenstein

Rodada en 1925, la película de Eisenstein es un film mudo. De ello se deduce que a las bocas mencionadas las podrá ver cualquiera pero a sus gritos no los oye nadie.

Pero a diferencia de lo que ocurre con el condición indudablemente trágica de la nodriza de Eisenstein, la expresión del Estudio de Bacon dista mucho de ser unívoca: no está claro si se trata de una figura que grita, gime, bosteza, tiene hambre, hace muecas frente al espejo o está cantando una ópera.[16]

Y si semejante conducta papal puede parecernos insólita, no menos lo es el profundo deseo del artista británico de “pintar como Velázquez, pero con la textura de una piel de hipopótamo.”[17]

Respecto a su fascinación con la cavidad bucal, Bacon comenta que siempre quiso pero jamás consiguió pintar una sonrisa.[18] Es su deseo más profundo el llegar a pintar la boca con la intensidad estética de una puesta de sol por Monet.[19]

14. Claude Monet, Puesta de sol sobre el Sena, efecto invernal, 1880
Musée du Petit Palais, París

La belleza del Estudio de Bacon tal vez sea cuestionable, pero eso no sucede con su intensidad. Se trata de una obra maestra del siglo XX y una de las imágenes más inquietantes de toda la historia del arte.

Si la boca es un motivo que atrae a Bacon, la carne que cuelga es el otro. Con su arte, Bacon puede invocar tanto la Crucifixión de Cimabue (1272-4) como al Buey desollado de Rembrandt (1555), ya que en la imaginería de pintor inglés crucifixión y matadero van siempre de la mano y se terminan mezclando.[20]

La Crucifixión aparece en la pintura de Bacon ya en 1933.[21] Ateo declarado, Bacon percibe la Crucifixión como una “magnífica armadura sobre la que se pueden colgar todo tipo de sentimientos y sensaciones.”[22] Es decir, la Crucifixión provee un formato ya establecido sobre el cual el artista puede expresarse y al mismo tiempo concentrarse en la evocación perceptiva y emocional.

Que Bacon ve una conexión entre la brutalidad propia de los mataderos y el mismísimo acto de crucificar a alguien queda evidenciado en su tríptico de 1962, Tres estudios para una crucifixión.

15. Bacon, Tres estudios para una crucifixión, 1962
Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York

La figura crucificada y ondulando cruz abajo en el panel derecho del tríptico de Bacon es una forma sinuosa derivada del cuerpo de Cristo en la Crucifixión de Cimabue.[23] Bacon no titubea en referirse a la figura de Cristo en términos iconoclastas, ya dice verlo como "un gusano reptando cruz abajo."[24] La figura crucificada en el panel derecho del tríptico de Bacon por su parte responde a tal idea y fue representada abierta y expuesta de modo tal de recordar una res de carnicería e incluso otra Media res pintada por Soutine en 1920.[25]


16. Las curvas de la Crucifixión de Cimabue (invertida) son grotescamente evocadas por Bacon

Secciones de carne en el panel izquierdo del tríptico sugieren los pies de un cadáver y refuerzan la idea de una carnicería. Bacon se deleita al comentar que los animales que llegan a los mataderos presienten su destino.[26] Considerando un aspecto común a la bestia y al hombre, declara el pintor: “somos carne, somos carcasas potenciales. Si entro en una carnicería siempre pienso que es sorprendente que no esté yo allí, en lugar de animal.”[27]


17. John Deakin, Francis Bacon, 1952. Fotografía publicada en la revista Vogue en 1962

El hombre bulboso y ensangrentado que yace sobre un lecho en el centro del tríptico confirma la idea de mortalidad. Sin olvidar el lado el lado autobiográfico de su obra, Bacon explica no obstante que “La carne es vida. Si la pinto roja, así, como pinto los cuerpos, es porque encuentro esto muy hermoso.[28] Mi pintura es una representación de la vida, de mi propia vida, que ha sido sumamente difícil. Por eso, acaso mi pintura sea muy violenta, pero eso es lo natural para mí.”[29]

18. Bacon, motivo del panel derecho de Tres estudios para una crucifixión, 1962

Bacon pinta retratos y autorretratos (aunque detesta su propio rostro). Crea imágenes de rostros retorcidos, pero que tienen el mérito de evocar al retratado.

Debido al uso de pinceladas grandilocuentes, rebuscadas y grotescas, el estilo de Bacon resulta inmediatamente reconocible. En efecto, son las suyas pinceladas que definen y simultáneamente desarticulan la identidad del sujeto retratado.

19. Bacon, Autorretrato, 1968
Panel derecho de Tres estudios para retratros incluyendo autorretrato)
Colección privada

“Pintar un retrato,” observa Bacon, “es caminar por una cuerda floja entre lo que se conoce como pintura figurativa y la abstracción.”[30] Según él, lo suyo es “un intento de traer la cosa figurativa sobre el sistema nervioso de un modo violento e impactante.”[31] La pintura es para Bacon no más que un entretenimiento: “hoy todo el arte se ha vuelto un juego con el que el ser humano se distrae."[32] "El hombre,” declara, “hoy se da cuenta de que no es más que un accidente, un ser completamente fútil que debe continuar jugando el juego sin que haya ninguna razón [para continuar haciéndolo].”[33]

20. Bacon, Estudio del cuerpo humano, figura en movimiento, 1982
Marlborough Fine Art, Londres

Las corridas de toros son irresistibles para el pintor británico. Así lo testimonian sus óleos de 1969. En ellos, el artista pone en práctica su declarado deseo de caminar por el borde de un precipicio emocional, entre lo figurativo y lo abstracto, el diseño y el accidente, el control y la desmesura.[34] “Si uno ha visto alguna vez una corrida,” dice Bacon, “no la olvida jamás.”[35] La provocación, la masa bruta del toro, y la elegante figura del torero, todas ellas se dan encuentro en sus espectaculares Estudios de los sesenta tardíos. Es en ellos que la vida y la muerte se entremezclan.[36] Conciente del carácter sensual pero inevitablemente fatal de la corrida, Bacon explica que una buena corrida es un maravilloso aperitivo para la actividad sexual.[37]


21. Bacon, Estudio para corrida, N°1, 1969. Collección privada

De insinuársele la idea de que pueda ser maestro del horror, Bacon notaría que el no puede ser más aterrador que la vida misma.[38] No olvidaría recalcar que "el gran arte siempre nos confronta con la vulnerabilidad de la condición humana."[39]

22. Bacon, Figura encendiendo la luz, 1973-74
Inicialmente en el Royal College of Art, Londres

Importante con relación a la presencia de lo Grotesco en la pintura de Bacon es su Figura yacente en un espejo, obra de 1971.

23. Bacon, Figura yacente en un espejo, 1971
Museo de Bellas Artes, Bilbao

Es el de Bacon un espejo que refleja una figura cuya identidad y condición son equívocas. O sea, la naturaleza de su figura se halla vagamente definida. Podría tratarse de un único ser o varios. Tanto de un animal como de un monstruo. Dada la ambigüedad propia de la información provista por el cuadro no es posible establecer si la “figura” pintada por Bacon es un ser vivo o uno inanimado. Podría ser una escultura moderna. No se puede descartar la posibilidad que se trate de sea materia viva. Y de ser éste el caso, tampoco queda claro si la “figura” en cuestión está viva o muerta. Si se trata de un ser vivo, éste parece experimentar cambios drásticos, una importante transformación o avanzado estado de metamorfosis, que lleva a la figura a retorcerse, ya de dolor, ya de placer, ya de ambos.

La belleza convulsiva de la Figura yacente en el espejo puede aludir a la inquietud existencial que acompaña al hombre contemporáneo. Pero semejante convulsión incluye también cierto erotismo y éste es corroborado por la pose de abandono de la figura, cuyos referentes visuales se encuentran en la escultura clásica.[40]


24. Relieves de sarcófagos paganos con figuras cuya pose Bacon evoca a través de su Figura yacente

La contorsión de la figura caso evoque a las luchas intestinas del artista, si bien Bacon parece haber diseccionado a la figura y haberla luego reconstituido.

Plástica y perversa, la deformación domina la figura y desdibuja su identidad, sugiriendo lo monstruoso.
¿Deformación hermosa o belleza deformada? Ambas.
¿La agonía o el éxtasis? Esto y aquello.
¿Humanismo, deshumanización, re-humanización? Todos juntos.

La habitación que contiene a la figura y al espejo presenta paredes violáceas, suelo amarillo-anaranjado y ventanas cubiertas por cortinas de enrollar negras. Las cortinas aíslan la habitación del exterior, pero al mismo tiempo le confieren una atmósfera íntima. Definido sólo con dos líneas blancas, el marco del espejo es un recurso técnico sumamente útil: acota la habitación, limita suelo y pared, otorga profundidad a la obra y divide el cuadro en dos áreas interdependientes, creando un contraste entre la riqueza formal de la figura y la austeridad de lo que la rodea. Pero dado que casi todo lo que percibimos se halla en el espejo, mucho de lo percibido no es otra cosa que un reflejo, condición que pone en evidencia la ambigüedad de la obra de Bacon.

El objetivo del pintor acaso no sea transmitir la angustia existencial de la sociedad contemporánea, sino poder expresarse libremente y plasmar sobre el lienzo lo que él siente. El artista mismo habla de su deseo de abrir las “válvulas del sentir.”[41] El espejo de Bacon funciona como un medio de apertura de esas válvulas y da lugar tanto al sentir como al pensar de quien contempla su obra.

25. Bacon, Retrato de George Dyer en un espejo, 1968
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

La forma persigue a la función

Si la forma sigue a la función eso es porque la función la lleva con correa. Pero si la forma persigue a la función, entonces la función tiene un problema (Churley).[42]

26. Méret Oppenheim, Objeto, desayuno en piel (Objet : Le déjeuner en fourrure), 1936
The Museum of Modern Art, Nueva York

A diferencia de otros artistas que se dedican a explorar las posibilidades estéticas que ofrece la abstracción, Bacon concentra sus fuerzas en investigar la existencia humana y lo hace acudiendo a lo Grotesco.
Su vida pudo haber sido trágica y violenta, pero su arte no es solo un mero reflejo de desgracias y horrores. Hay en él también deseo, método y pasión. La originalidad de Francis Bacon es la de haber puesto sobre el lienzo su auténtico sentir sin caer en el escándalo, ni el patetismo, ni la sensiblería. En otras palabras, el expresarse con autenticidad. Admirado o no, el hecho es que su pintura no deja a nadie indiferente. Característico de Bacon es el haber confrontado, estudiado y registrado su propia ambivalencia, asumiéndola precisamente por lo que es. Esencial para tal propósito resulta su manipulación de lo Grotesco, estructura estética con características propias que lo ayuda a comunicar distintos niveles de ambigüedad de un modo efectivo. Mediante el empleo de lo Grotesco, Bacon captura lo Contradictorio y lo expresa en apropiados términos paradójicos. En este sentido, tanto su pintura como sus declaraciones resultan coherentes.

Notas
1. Manuela Mena en Madrid, Museo del Prado, Francis Bacon, Febrero-Abril 2009; ver información online sobre la exposición.
2. Bacon, entrevistado por David Sylvester, Octubre 1962 (David Sylvester, Interviews with Francis Bacon, Londres: Thames & Hudson, 1993, p. 8)
3. Ibid. (Interviews, p. 22).
4. Bacon, en conversación, 1952: "I would like my pictures to look as if a human being had passed between them, like a snail, leaving a trail of the human presence and a memory trace of past events as the snail leaves its slime" (Sam Hunter, "The Anatomy of Horror," Magazine of Art, Washington, Enero 1952, p. 13).
5. Maladies de la bouche era aparentemente el título del manual adquirido por Bacon en su juventud, cuando estuvo en París (entrevista con Sylvester, Mayo 1966; Interviews, p. 36). El pintor no recuerda su título, pero supone que era ese.
6. Ibid.
7. Sam Hunter, "The Anatomy of Horror," Magazine of Art, Washington, Enero 1952, p. 13; Ronald Alley y John Rothenstein, Francis Bacon, Londres: Thames & Hudson, 1964, entre pp. 20-21; Sylvester, Interviews, figs. 27-32, 36-39.
8. Sylvester, Interviews, figs. 35, 145.
9. Hugh Davies and Sally Yard, Bacon, New York: Abbeville, 1986, foto del artista junto a la pared de su taller por John Edwards.
10. Bacon, entrevista por Melvyn Bragg, filmada y dirigida por David Hinton, Londres: Arena para London Weekend Television, The South Bank Show, 1985; Interviews, p. 195
11. Bacon conserva en su estudio la imagen de un gran rinoceronte blanco. Se trata de una foto tomada por Marius Maxwell en Africa Ecuatorial en 1924 (Interviews, fig. 32).
12. Bacon, entrevista por Sylvester, Mayo 1966 (ibid., p. 32).
13. Valerie Beston y Jane Austin, en conversación con el autor, Marlborough Fine Art, Londres, Julio 1995.
14. Bacon, entrevista con Silveter, Mayo 1966 (Interviews, p. 30ff).
15. Bacon, acerca de El Acorazado Potemkin, 1966: "fue una película [de 1905] que vi poco antes de que empezase a pintar, y me impresionó profundamente; me impresionó toda la película, sobre todo la secuencia de las escaleras de Odessa" (Interviews, p. 34).
16. Como oportunamente indica John Russell en sus notas acerca de los papas pintados por Bacon.
17. Alley y Rothenstein, Bacon, p. 42.
18. Bacon, entrevista con Sylvester, Mayo 1966 (Interviews, p. 50).
19. Ibid.
20. Ibid., p. 23. El Buey desollado de Rembrandt se exhibe en el Museo del Louvre en París.
21. Interviews, fig. 56
22. Bacon, entrevista por Sylvester, Mayo 1966 (Interviews, p. 44)
23. Preservada en la Chiesa di Santa Croce, Florencia
24. Bacon, entrevista con Sylvester, Octubre 1962: "You know the great Cimabue Crucifixion? I always think of that as an image - as a worm crawling down the cross" (Interviews, p. 14; la comparación entre el motivo del tríptico de Bacon y el crucifijo de Cimabue en estado invertido tiene lugar en ibid., figs. 9-10).
25. Chaim Soutine, Media res, 1920; colección privada, Nueva York (Sam Hunter, "Metaphor and Meaning in Francis Bacon," en Washington, Hirshhorn Museum, Francis Bacon, Octubre 1989-Enero 1990, p. 37, fig. 5)
26. Bacon, entrevistado por Sylvester, Octubre 1962 (Interviews, p. 23)
27. Ibid. (p. 46)
28. "Flesh and meat are life. If I paint red meat as I paint bodies it is just because I find it very beautiful" (Artquotes). Si bien se trata de una paráfrasis, la misma resulta consistente con las declaraciones de Bacon en su entrevista con Peter Beard en 1975.
29. "My painting is a representation of life, my own life, which has been very difficult. So perhaps my painting is very violent, but this is natural to me" (ibid.). Se trata de una nueva paráfrasis creada a partir de las declaraciones del pintor en su entrevista con Beard en 1975.
Artquotes: Francis Bacon
30. "Painting a portrait is a thightrope walk between what is called figurative painting and abstraction" (Bacon, citado en La Haya, Gemeentemuseum Den Haag, Francis Bacon, Enero-Mayo 2001).
31. Bacon, entrevista con Sylvester, Octubre 1962 (Interviews, p. 12)
32. Ibid. (p. 29)
33. Ibid. (p. 28)
34. Ibid.
35. Bacon, conversando con Michel Peppiatt, “Reality conveyed by a Lie,” Art International 1, Otoño 1987, p. 30
36. Antonio Saura apropiadamente percibe al arte baconiano como una mezcla sorprendente que combina “la razón y la sinrazón, la inteligencia y el frenesí, el control y la desmesura” (El País, 29 Abril 1992, p. 29)
37. John Russell, Francis Bacon, Londres: Thames & Hudson, 1993, p. 143
38. “What could I make to compete [with] what goes on every single day? If you read the newspapers, if you look at television, if you know what's going on in the world... what could I do to compete with the horror that's going on? [...] I have tried to make images of it, I have tried to recreate and make, not the horror, but [...] images of realism” (Bacon, conversando con Melvyn Bragg, 1985).
39. Bacon, enrevistas con Sylvester, 1984-86 (Interviews, p. 199)
40. Ver William Storage and Laura Maish, Christ the Magician, Rome 101, 2007-8.
41. Bacon, entrevistas con Sylvester, 1962 y 1975 (Interviews, pp. 17, 141)
42. La célebre frase "la forma sigue a la función" (form follows function) es el principio esencial del diseño funcionalista. La frase significa que la forma (en sus propiedades, dimensiones y apariencia) debe reflejar la función a la que el objeto sirve.

Ciclo SER y NO SER
Conferencia 1. Francis Bacon y lo Grotesco
Conferencia 2. Aspectos grotescos del arte de Bacon
Conferencia 3. El juego de Bacon

Comparación de Mariano Akerman, 2008. Motivo del panel central de Tres estudios para figuras al pie de una crucifixión (Francis Bacon, 1944; Tate Gallery, Londres) y su referente visual, una ilustración de Maladies de la bouche (Ludwig Grünwald, París, 1903). Investigación original. Todos los derechos reservados.

Recursos bibliográficos y digitales
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_____. Las fuentes hispánicas del arte baconiano (2006), Enthusiastic Despair, 6.2.2012
_____. Acerca de lo Grotesco en las pinturas de Bacon (2008), Enthusiastic Despair, 31.7.2008
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Yusti, Carlos. Francis Bacon y la soledad desollada, Analítica, Venezuela, 1.2004
Zurita, Raúl. La cruz y la nada, Revista de estudios públicos 64, Chile, 1996
Zuvillaga, Javier Navarro de. El drama de la carne o el espacio del cuerpo, Educathyssen, Madrid: Thyssen-Bornemisza, 2008, la representación del espacio en la pintura, itinerario IV, capítulo 5

Imágenes
Fotos y reproducciones presentadas aquí a título de investigación personal y con propósitos exclusivamente educativos. Las imágenes que se muestran son propiedad de sus respectivos autores. Créditos: Bacon The State of Francis Bacon, Londres ; Hugh Lane Gallery, Dublín ; Museo de Bellas Artes de Bilbao ; Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid ; Oppenheim MoMA, Nueva York

Escaleras de Odessa
Study for Bullfight Nº 1 | Estudio para Corrida Nº 1, estampa, c.1971
Turano

Acerca del presente trabajo
Idea, investigación y diseño: Mariano Akerman
Versión inicial: 21.4.2009
Originalmente presentado en Knol, versión 1: 24.5.2009, versión 193: 9.11.2010
Transferido a Enthusiastic Despair: 2.2.2012
Última modificación: 9.3.2012

Advertencia legal. El material citado es propiedad intelectual de sus respectivos autores y se incluye en el presente trabajo con objetivos educativos exclusivamente. El presente texto tiene su referente en la tesis de Mariano Akerman, The Grotesque in Francis Bacon's Paintings, julio de 1999. Todos los derechos intelectuales y de publicación son propiedad del autor del presente trabajo.

Copyright © Mariano Akerman. Todos los Derechos Reservados. El presente artículo no ha de ser reproducido ni republicado sin el previo consentimiento por escrito de su autor.


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Premio Knol al autor más seleccionado

13.5.09

Francis Bacon y lo Grotesco

por Mariano Akerman

Conferencia
Universidad de Belgrano, Buenos Aires, Agosto 1999

Bacon: naturaleza y significado de su arte
2009 Centenario del nacimiento del pintor Francis Bacon
Ciclo SER y NO SER, conferencia 1

Cuestionario
1. ¿En qué se relaciona Bacon con lo Grotesco? 2. ¿Dónde tiene su origen la raíz GRT? 3. ¿Cómo se transforma? 4. ¿Cómo se define lo Grotesco? 5. ¿En qué diferencia el grotesco tradicional del moderno? 6. Desde un punto de vista científico: ¿es grotesca la imaginería de Bacon? ¿Por qué?

Contenido
Fenómeno "lo uno y lo otro"
Neofiguración desfigurativa
Es palabra de Bacon
De la gruta a lo Grotesco
Tendencia evolutiva
SER y NO SER
Recursos bibliográficos y digitales
Imágenes
Acerca del presente trabajo
Advertencia legal

Fenómeno "lo uno y lo otro"
El año 2009 marca el centenario del nacimiento de Francis Bacon (1909-1992), importante e influyente artista del siglo XX. Para conmemorarlo desarrollamos un seminario dedicado a descubrir y explorar la imaginería del célebre pintor inglés.[1]

1. Francis Bacon, Autorretrato, óleo, 1972
Gilbert de Botton Collection, Suiza

El arte de Bacon es extraordinario tanto por sus formas como por su contenido. Es complejo y contradictorio, al igual que el artista que lo ejecutó. Intenso, problemático y misterioso. Sorprende. Es tan inquietante como admirable. Ataca por sorpresa. Trabaja directamente sobre el sistema nervioso y abre las válvulas del sentir. Resulta tan magnético como repulsivo. Es auténtico, pero con cierta frivolidad. Atípico, quimérico, acuciante. Extremadamente sugestivo. Salvajemente humano.

2. Bacon, Tres estudios para figuras al pie de una crucifixión
detalle, óleo y pastel, 1944
Tate Gallery, Londres

Tensión, la unión de elementos incompatibles y numerosas alusiones a lo monstruoso son propias de la imaginería de Bacon. Se trata de un arte que involucra al ser humano, dejando siempre entrever algo más. Un arte que comunica una fascinación con el riesgo y las situaciones extremas.[2] Un arte que expresa el sentido trágico de la vida, la vacuidad de la existencia, su transitoriedad e irreversible deterioro, pero de un modo ambiguo y provocativo.[3]

3. Bacon, Fragmento de una crucifixión, óleo y algodón, 1950
Stedelijk Van Abbenmuseum, Eindhoven

Poderoso y perturbador, el arte de Bacon involucra las características propias de lo Grotesco. Así, la mezcla confusa, la armonía discordante y la intencionalidad incierta no le resultan ajenas. Es el de Bacon un arte de doble filo. Un arte que transmite las vivencias de un hombre posguerra, determinado a pintar por su paradójica “desesperación entusiasta.”[4]

4. Bacon, Figura con carne, óleo, 1954. Art Institute of Chicago, Des Moines

A través del seminario interdisciplinario analizamos e interpretamos las pinturas de Francis Bacon considerando el papel que el diseño juega en las mismas. Exploramos la naturaleza y la relación entre la obra y vida del pintor. Presentamos los motivos que dominan su obra plástica y las fuentes de inspiración de su imaginería. Hacemos referencia a su contexto histórico. Indicamos las características técnico-formales de la pintura baconiana y examinamos el singular carácter del arte baconiano: su razón de ser y no ser.

5. Bacon, Autorretrato, óleo, 1973

Neofiguración desfigurativa
El carácter inquietante de las imágenes de Bacon se nutre de lo Grotesco. Interesantes y perturbadoras, sus imágenes están emparentadas con lo desconcertante y lo no resuelto. Bacon pinta figuras extrañas, extravagantes, deformadas, malformadas, desfiguradas.

6. Bacon, Figura encendiendo la luz, óleo, 1973-74
Inicialmente en el Royal College of Arts, Londres

A lo largo de la historia, el grotesco artístico sufre numerosas metamorfosis. Sus orígenes son oscuros y se encuentran en la gruta (el término grotesco tiene su etimología en el italiano grotta, que significa gruta artificial).
El grotesco artístico puede ser clasificado en dos grupos: uno tradicional, que se manifiesta como estilo decorativo, y otro moderno, con alusiones a la existencia humana. Los ornamentos de Fabullus en la Domus Aurea en Roma (c.64-68 E.C.), por ejemplo, son grotescos tradicionales, mientras que el desconcertante Retrato de George Dyer en un espejo pintado por Bacon en 1968 pertenece al grotesco moderno.

7. Fabullus, Ornamentos, 64-68 E.C.
Grabado de Marco Carloni
Le Terme di Tito e loro Interne Pitture, 1776

8. Bacon, Retrato de George Dyer en un espejo, óleo, 1968
Museo Thysen-Bornemisza, Madrid

Durante décadas Bacon es considerado un maestro del horror contemporáneo, "El Goya de la Era Atómica" (Tadini).[5] Hay quienes sostienen que sus pinturas reflejan la ansiedad y el aislamiento propios del [supuesto] "hombre promedio" del siglo XX (Gowrie).[6]

Pero tales ideas son inadecuadas, ya que el arte de Bacon es declaradamente autobiográfico. En efecto, el deseo y la angustia del artista se manifiestan en su pintura a través de una sutil manipulación de lo Grotesco.
Actuando básicamente como un medio ambiguo y desconcertante, lo Grotesco le permite al pintor expresar su difícil condición existencial. Es por eso que en su "pintura instintiva,"[7] Bacon amalgama vulnerabilidad y agresión, erotismo y peligro, belleza transitoria y descomposición irreversible.

9. Bacon, Figura yacente en un espejo, óleo, 1971
Museo de Bellas Artes, Bilbao

Pese a sus declaraciones acerca de la importancia de lo arbitrario y lo accidental en su obra, Bacon elige constantemente pintar “la arcilla humana”.[8] La evoca con insuperable ambigüedad. Sus imágenes son por lo general clasificadas dentro de la Nueva Figuración, tendencia artística de posguerra que emplea la des-figuración y el humor negro con el propósito de revelar la realidad del artista en aquello que éste pinta.[9] Muchas de las pinturas de Bacon son compatibles con lo Grotesco, una categoría estética con características propias. Ellas suelen implicar a lo impactante, lo extraordinario y lo equívoco. Lo Grotesco puede ser definido como una estructura tensa e inquietante que combina elementos incompatibles en una paradoja visual que sugiere efectivamente lo monstruoso.[10]

10. Bacon, Detalle de Tres estudios para una crucifixión, óleo, 1962
Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York

A través de su arte, Bacon prefiere comunicar una profunda realidad interior a copiar o reproducir ese aspecto superficial de la realidad al que se denomina apariencia. Bacon no se interesa por la tradicional idea de mímesis.[11] Con su pintura, Bacon busca poner en crisis la idea de apariencia como tal y llevar a cabo un completo cuestionamiento de la misma.[12] Esto lleva a Bacon a crear imágenes misteriosas, sugestivas y anti-ilustrativas. En cierto sentido, Bacon rompe las apariencias.

11. Bacon, Retrato de Michel Leiris, óleo, 1976
Centre Georges Pompidou, Musée National d'Art Moderne, París

El líder de la poesía simbolista, Stéphane Mallarmé escribe que “Nombrar un objeto [...] significa suprimir tres cuartas partes de la alegría que reside en el poema y que consiste en el placer de descubrir las cosas paso a paso: sugestión, ese es el sueño.”[13] De modo análogo y siguiendo la línea del simbolismo poético, Bacon anhela que sus pinturas lleguen a verse “como si un ser humano hubiese pasado entre ellas, como un caracol, dejando un rastro de la presencia humana y el vestigio de eventos pasados, como el caracol que deja su baba.”[14]

12. Bacon, Estudio del cuerpo humano, figura en movimiento, óleo, 1982
Marlborough Fine Art, Londres

Bacon comenta que para él el arte es un juego a través del cual se distrae, que su pintura es una dualidad, pero que él no predica ningún discurso moral.[15] Para Bacon, la vida, desde el nacimiento hasta la muerte, es una larga destrucción sin sentido: el hombre sólo existe por un momento y sabe que no es más que un mero accidente, algo completamente fútil, debiendo continuar hasta el fin aunque esto no tenga ningún sentido.[16]

13. Bacon, Estudio para una corrida, N°2, óleo, 1969
Musée des Beaux-Arts, Lyon

Las pinturas de Bacon son concebidas para “atrapar un instante de verdad inalienable en su punto más vívido,"[17] o sea, con el fin de capturar "un momento de la vida en toda su violencia y en toda su belleza."[18]

14. Bacon, Hombre en azul VI, detalle, óleo, 1954

Con su arte magnético e inquietante, Bacon logra destrabar “las válvulas del sentir” a varios niveles.[19] Maestro de la sugestión, Bacon se distingue por su originalidad y consistente empleo del grotesco artístico.

15. Bacon, Autorretrato, óleo, 1968

Es palabra de Bacon

1. Quise hacer del grito algo que tuviera la intensidad estética de una puesta de sol pintada por Monet.[20]

2. Me gustaría que mis pinturas se viesen como si un ser humano hubiese pasado entre ellas, como un caracol, dejando un rastro de la presencia humana y un vestigio de eventos pasados, como el caracol que deja su baba.[20]

3. Periódicos de deshecho cambiando de color a la luz del sol, huesos y carcasas que han estado en el mar o al sol y en la arena por mucho tiempo, se transforman gradualmente en otras cosas. Hay una especie de belleza en eso, una especie de magia.[21]


De la gruta a lo Grotesco
Metamorfosis y alcances de la raíz G.R.T.[22]

• Dominio del grotesco tradicional

• Gruta. (Del it. grotta, este del lat. crypta, y este del gr. κρύπτη, cripta, der. de κρύπτειν, ocultar). f. caverna natural o artificial. | 2. Estancia subterránea artificial que imita más o menos los peñascos naturales. | 3. Las grutas, nombre por el que eran conocidas las ruinas de la Domus Aurea [Casa Dorada] de Nerón en Roma a lo largo del siglo XV. U.c.s.f.pl.

16. Vestigios de las Termas de Trajano
Construidas sobre las ruinas de la Domus Aura, Roma

17. Grotte di Nerone

18. "Grutas" (Domus Aurea de Nerón), Roma, 64-68 EC

19. Fabullus, frescos de la Domus Aurea

20. Fabullus, Frescos decorados de la Domus Aurea

• Grutesco, ca. (Del it. grottesco, der. de grotta, gruta) adj. Perteneciente o relativo a la gruta (estancia subterránea artificial). | 2. Composición, motivo o figura así denominados porque imitan a los que se hallaron en las grutas o ruinas de la Domus Aurea. Arq. y Pint. Aplícase al adorno caprichoso de quimeras, sabandijas, bichos y follajes. Decoración grutesca. Los grutescos de Rafael en las Logias papales. U.t.c.s. Grutescas o rafaelescas (Chiti).[23]

21. Fabullus, Decoración grotesca, Domus Aurea

22. Fabullus, paneles y frisos con motivos grotescos, Domus Aurea

23. Rafael Sanzio y Giovanni da Udine
Pilastra con decoraciones grutescas, fresco, 1515
Grabado de Ottaviani & Volpato

24. Rafael Sanzio, Composición grutesca, 1515

25. Rafael Sanzio y Giovanni da Udine
Grutescas
Logetta del Cardenal Bibbiena, 1516

26. Rafael Sanzio, Motivo grutesco, 1515

27. Giulio Clovio, Libro de Horas del Cardenal Farnese (The Farnese Hours), 1546. Det. fol. 104v.
The Morgan Library, Nueva York

28. Clovio, Libro de Horas del Cardenal Farnese, det. fol. 66v.

• Grotesco, ca. (Del it. grottesco, der. de grotta, gruta) adj. Ridículo y extravagante. | 2. Irregular, grosero y de mal gusto. Lo que es grosero en grado sumo, al extremo de ser ridículo (Chiti).[24] | 3. Perteneciente a la gruta artificial. | Arq. y Pint. grutesco (dicho del adorno). U.t.c.s.m.

29. Giorgio Vasari y asistente, Grotescos, fresco, 1550
Galleria degli Uffizi, Florencia

30. François Desprez, Les songes drolatiques de Pantagruel (Sueños locos [o extravagantes] de Pantagruel), grabado, Paris, 1565

31. Giuseppe Arcimboldo, Agua, óleo, 1566
Kunsthistorisches Museum, Viena

32. Arent van Bolten, Grotescos, c.1580
Grabado por Pierre Firens, 1604

33. Christoph Jamnitzer, Neuw Grotteßken Buch (Nuevo libro de grotescos)
grabado
Nuremberg 1610

34. Michel Mosyn de Amsterdam
Diseños en estilo auricular: jarra y ornamentos blandos, c.1620
Grabado de C. Dankers

35. Johannes Lutma, Cartela en estilo auricular
(Cartouche auriculaire), grabado, 1633
Désiré Guilmard, Les maîtres ornemanistes : dessinateurs, peintres, architectes, sculpteurs et graveurs, París: E. Plon, 1880-1, vol. 2, pl. 16

36. Friedrich Unteutsch, Motivo cartilaginoso (Knorpelwerk), 1650
Grabado de Abraham Aubry

37. Johann Heinrich Keller, Grotesco cartilaginoso (Knorpelgroteske), grabado, 1680

38. Jean Bérain, Capricho, 1720
Aguafuerte de Jeremías Wolf

• Dominio del grotesco moderno

39. Francisco de Goya y Lucientes
"Todos Caerán," Los Caprichos, No.19, 1799
Calcografía Nacional, Madrid

• Lo Grotesco. s. Lit. y Pint. Categoría estética que deforma la realidad acentuando aspectos ridículos y extravagantes, buscando una comicidad no exenta de notas de acidez o amargura. El género grotesco. Lo sublime rodeado de lo grotesco (Víctor Hugo).[25] | 2. Estructura visual paradójica, con características propias distintivas: a. tensión y perturbación, b. coexistencia de elementos incompatibles, c. sugestión de lo monstruoso. Lo ambiguamente anormal (Thomson).[26] Otros rasgos importantes: d. potencia o intensidad expresiva, e. radicalidad, falta de armonía, desproporción, exageración, f. singularidad, carácter de extraordinario, lo familiar vuelto inquietante, g. natura confusa, hibridación, alienación, h. ambigüedad, doble filo, intencionalidad incierta. Como forma y sistema, lo Grotesco formula la relación continuidad-discontinuidad en términos ambivalentes (Cirlot).[27]

40. Odilon Redon, Hombre cactus, carbonilla, 1881
Ian Woodner Collection, Nueva York

41. Aubrey Beardsley, Bon Mots, tinta china, 1893

42. James Ensor, Esqueletos disputándose un arenque ahumado, óleo, 1891
Musées Royaux des Beaux-Arts de Belgique, Bruselas

43. Pablo Picasso, Desnudo de pie junto al mar, óleo, 1929
Metropolitan Museum of Art, Nueva York

44. Salvador Dalí, Canibalismo en otoño, óleo, 1936
Tate Gallery, Londres

45. Bacon, Retrato de Henrietta Moraes riéndose, óleo, 1969

Tendencia evolutiva
Si se considera el desarrollo del grotesco artístico a través de los tiempos, éste se mueve gradualmente de un mundo de fantasía a nuestro mundo, desde los márgenes hacia el centro, de la mezcla de reinos (hibridación) a la condición humana (contradicción), del antojo epidérmico (capriccio) a la alienación endodérmica (neurosis), de la fabricación ornamental a la realidad existencial. En otras palabras, de lo accesorio a lo fundamental.

Notas
1. Becado por el British Council, Mariano Akerman investiga la obra plástica de Bacon en Marlborough Fine Art y la Tate Gallery de Londres en 1995. Es autor de Lo Grotesco en las pinturas de Francis Bacon (The Grotesque in Francis Bacon's Paintings, 1999).
2. ¿Que ya no perturba?
3. Question
4. "Exhilarated despair" (David Sylvester, Interviews with Francis Bacon, Londres: Thames & Hudson, 1993, p. 83). Las declaraciones de Bacon frecuentemente involucran lo Grotesco.
5. Emilio Tadini, "Il Goya dell'era atomica, Successo Milano, Noviembre 1962, p. 108
6. Grey Gowrie, "Francis Bacon: Artist of Endgame," Sunday Times Magazine, 19 Mayo 1985, p. 7
7. Bacon sostiene que todo su arte es instinto y si alguien intentase explicar su pintura estaría de hecho explicando sus instintos (Interviews, p. 100).
8. W.H. Auden, "Letter to Lord Byron," poema, 1937: "To me Art's subject is the human clay" (Para mí el tema del Arte es la arcilla humana).
9. La Nueva Figuración (o Neofiguración) es una tendencia artística de la segunda mitad del siglo XX. Se caracteriza por una vuelta a la pintura figurativa como reacción al arte abstracto tras la Segunda Guerra Mundial y tiene lugar durante los años 1950 y 1960. Entre sus artistas se encuentran Francis Bacon, Jean Dubuffet, los miembros del grupo CoBrA, Valerio Adami, el Equipo Crónica y Antonio Berni.
10. Mariano Akerman, The Grotesque in Francis Bacon's Paintings, 1999, p. 18: "a tense and disturbing whole combining conflictive elements in a visual paradox which suggests the monstrous."
11. MÍMESIS (del griego μίμησις y del latín imitatio, "imitación"). Según la estética de Platón, todas las artes plásticas proceden por mímesis o imitación de la naturaleza. Las "artes ilusorias" se ven limitadas a reproducir el mundo de las formas visibles (La república, libros II, III y X). Dada su función imitativa o copia de la realidad, la pintura mimética puede ser entendida como una falsedad, ya que aquello que el espectador percibe no es la realidad sino una ficción. De ahí que Platón la tilde de confusa y engañosa, deceptiva maestra de errores. Para una discusión, ver Diccionario de estética (Lexikon der Ästhetik, 1992), ed. Wolfhart Henkmann y Konrad Lotter, Barcelona: Crítica, 1998, pp. 164-165; W. Tatarkiewicz, "Mimesis," Dictionary of the History of Ideas, Charlottesville: University of Virginia, 2003, vol. 3, pp. 226-30; Elena Oliveras, Estética: la cuestión del arte, Buenos Aires: Ariel, 2005, pp. 72ff., Stefan Beyst, "Mimesis: Reconsideration of an Apparently Obsolete Concept," Noviembre 2005. De la mímesis como problema
12. Bacon, entrevistas con Sylvester, 1971-73: "the whole questioning of what appearance is" (Interviews, p. 105). "To me, the mystery of painting today is how can appearance be made" (ibid.). Bacon explica que para él misterio de la pintura reside en cómo lograr plasmar la apariencia, en llegar a captar su misterio dentro del misterio de la ejecución, ser capaz de lograrlo de una forma totalmente ilógica y al tiempo real. Nota que a través de ciertas pinceladas accidentales la apariencia brota de pronto con una fuerza que no podría aportar ninguno de los métodos convencionales.
13. Réponse à une enquête sur l’évolution littéraire, 1891. Mallarmé usa la expresion "voilà le rêve" en el sentido de "ese es el ideal al que se aspira llegar."
14. Bacon, en conversación, 1952: "I would like my pictures to look as if a human being had passed between them, like a snail, leaving a trail of the human presence and a memory trace of past events as the snail leaves its slime" (Sam Hunter, "The Anatomy of Horror," Magazine of Art, Washington, Enero 1952, p. 13).
15. Bacon, entrevistas con Sylvester, 1962 y 1966 (Interviews, pp. 29, 58)
16. "I think that man now realizes that he is an accident, that he is a completely futile being, that he has to play the game without reason. [...] You see, all art has now become completely a game by which man distracts himself" (ibid., pp. 28-29).
17. "To catch the fact at its most living point" (ibid., p. 54)
18. Bacon, citado por Paloma Alarcó: "Perhaps one day I will manage to capture an instant of life in all its violence and all its beauty" (Quisiera algún día atrapar un instante de la vida en toda su violencia y en toda su belleza). Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid, ficha 354: Portrait of George Dyer in a Mirror, 1968
19. Bacon, entrevistas con Sylvester, 1962 y 1975 (Interviews, pp. 17, 141)
20. Bacon, en conversación, 1952 (Hunter, "Anatomy of Horror," p. 13)
21. "Discarded newspapers changing colour in the sunlight, bones and carcasses that have been in the sea or sun and sand for a long time, gradually change into other things. There is a kind of beauty in that—a kind of magic" (Bacon, "Remarks from an Interview with Peter Beard," ed. Henry Geldzahler, en Nueva York, Metropolitan Museum of Art, Francis Bacon: Recent Paintings, 1968-74, Marzo-Junio 1975, p. 16)
22. Considerando las definiciones provistas por: Sapiens, Enciclopedia Ilustrada de la Lengua Castellana, Buenos Aires: Sopena, 1949; Pequeño Larousse Ilustrado (1964), París y Buenos Aires: Larousse, 1977; Diccionario Kapelusz de la Lengua Española, Buenos Aires: Kapelusz, 1979; Océano Uno Color, Diccionario Enciclopédico, Barcelona: Océano Grupo Editorial, 1998; Diccionario de la Lengua Española, 22ª ed., Real Academia Española, 2001.
23. Jorge Fernández Chiti, Diccionario de Estética de las Artes Plásticas, Buenos Aires: Condorhuasi, 2003, pp. 249, 426.
24. Ibid., p. 249.
25. Prefacio de Cromwell, 1827. El escritor romántico francés presenta lo Grotesco como signo de la modernidad: "la musa moderna [...] comprenderá que todo en la creación no es humanamente bello, que lo feo existe a su lado, que lo deforme está cerca de lo gracioso, que lo grotesco es el reverso de lo sublime, que el mal se confunde con el bien y la sombra con la luz." Así, "la poesía completa consiste en la armonía de los contrarios."
26. Philip John Thomson, The Grotesque, Londres: Methuen, 1972
27. Juan Eduardo Cirlot, A Dictionary of Symbols, Londres: Routledge, 1971, pp. 133-34: "Grotesques."
"I wanted to make the scream into something which would have the intensity and beauty of a Monet sunset" (Bacon, entrevistado por Sylvester, Mayo 1966; Interviews, p. 50).

Ciclo SER y NO SER
Conferencia 1. Francis Bacon y lo Grotesco
Conferencia 2. Aspectos grotescos del arte de Bacon
Conferencia 3. El juego de Bacon

Comparación de Mariano Akerman, 2008. Motivo del panel central de Tres estudios para figuras al pie de una crucifixión (Francis Bacon, 1944; Tate Gallery, Londres) y su referente visual, una ilustración de Maladies de la bouche (Ludwig Grünwald, París, 1903). Investigación original. Todos los derechos reservados.

Recursos bibliográficos y digitales
Bacon: Enthusiastic Despair Resources
Lo Grotesco: Imaginarium
Perfil: ¿Quién es Francis Bacon?
Declaraciones del artista: Entrevista 1962
Vulnerabilidad: Carcasas potenciales
Bacon y lo Grotesco - Lo grotesco en las pinturas de Bacon
Tensión - Lo familiar vuelto inquietante
Ambigüedad - Figura en el espejo
Impacto - ¿Que ya no perturba?
Influencia hispana - Las fuentes hispánicas del arte baconiano
Lo grotesco en el arte occidental - De doble filo
Lo grotesco en el arte gráfico argentino - Quino, Fontanarrosa y Nine
Lo monstruoso, seres atípicos no imaginarios - Atypical Beings
Arte como símbolo - Ortega y Gasset sobre la metáfora
Arte Poética - Recrear instruyendo

Imágenes
Fotos y reproducciones presentadas aquí a título de investigación personal y para propósitos exclusivamente educativos. Las imágenes que se muestran son propiedad de sus respectivos autores. Créditos: Bacon The State of Francis Bacon; Bacon-Dyer Thysen-Bornemisza ; Bacon-Corrida Lyon; Rafael Goethezeitportal; Clovio Giornale Nuovo; Jamnitzer Monster Brains ; Bérain Ornamental Prints Online; Beardsley The Savoy; Ensor Musées Royaux ; Picasso Met ; Dalí Tate

Acerca del presente trabajo
Idea, investigación y diseño: Mariano Akerman
Versión inicial: 20.4.2009
Originalmente presentado en Knol, versión 1: 13.5.2009, versión 226: 21.2.2011
Transferido a Enthusiastic Despair: 1.2.2012
Última modificación: 9.3.2012

Advertencia legal. El material citado es propiedad intelectual de sus respectivos autores y se incluye en el presente trabajo con objetivos educativos exclusivamente. El presente texto tiene su referente en la tesis de Mariano Akerman, The Grotesque in Francis Bacon's Paintings, julio de 1999. Todos los derechos intelectuales y de publicación son propiedad del autor del presente trabajo. Queda prohibida su traducción y/o reproducción sin el previo consentimiento por escrito del autor.

Copyright © Mariano Akerman. Todos los Derechos Reservados. El presente artículo no ha de ser reproducido ni republicado sin el previo consentimiento por escrito de su autor.

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